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La influencia de la tipografía en la interpretación del mensaje.

En ocasiones, resulta complicado dimensionar las implicaciones que tiene el contenido simbólico de los caracteres incluidos en un soporte gráfico.

La forma en que se muestra cada palabra lleva un mensaje implícito, independiente de lo que signifique la palabra en sí. Es decir que, por medio de su morfología, la tipografía transmite.


Para comenzar definamos tipografía como el conjunto de caracteres, símbolos y números que forman parte de un alfabeto utilizado para materializar un mensaje verbal y que se diferencia por sus trazos, peso, espacios, entre otras características.

Ahora, hagamos un paréntesis para hablar de dos conceptos clave que son forma y significado. La forma se refiere a lo tangible, a los rasgos que nuestros ojos ven, tales como el trazo, el estilo, la geometría y otras características. Por otro lado, el significado es la idea, valor o sentimiento que evocan estas formas.


Todo lo anterior hace que hablar de tipografía tome un sentido distinto a solo materializar un mensaje verbal, pues se entiende que cada trazo nos evocará un sentimiento o emoción, que será capaz de contarnos una historia. Esta carga significativa de la forma juega un papel importantísimo, pues se convierte en una herramienta que hará que el producto gráfico sea portador de sentido fortaleciendo los objetivos de comunicación o, en su mal uso, todo lo contrario. Esto nos obliga a no omitir la carga significativa de la forma. Cada familia tipográfica está dotada de un valor agregado que facilita su reconocimiento, el cual genera distintas sensaciones al lector del mensaje visual y refuerza el mensaje lingüístico, lo que facilita la interpretación del mensaje.


Basados en la clasificación tipográfica, se presentan ciertas generalidades en su poder discursivo:


Tipografías Serif. Se caracteriza por tener pequeños trazos que se extienden en los extremos de las letras llamados remates, expresan un sentido clásico y tradicional.


Tipografías Sans Serif. A diferencia de las Serif, éstas no cuentan con remates, son trazos más limpios y precisos, la legibilidad suele ser más sencilla y se relaciona con modernidad y elegancia.


Tipografías Script (manuscrita). Son tipografías que simulan la caligrafía, por lo cual los trazos suelen variar su grosor. Este detalle puede llegar a comprometer la legibilidad del texto. La significación de este estilo varía según el trazo, pues puede llegar a relacionarse con elegancia, con minimalismo, fluidez, etcétera.


Cabe aclarar que la anterior es una manera muy general de ejemplificar este tema, sin embargo, cada familia tipográfica (independientemente de la clasificación en la que se incluya) refleja significados distintos. Esto pasa debido a que existen tres factores que influirán en su interpretación: quien diseña la tipografía, quien la manipula y quien recibe el mensaje. Razón por la cual elegir una tipografía basándonos solamente en las cualidades de la misma o la forma que aparentemente tendría relación con el tema sería erróneo, pues no hay que perder de vista el propósito inicial de comunicación. Debemos procurar primeramente cumplir con este objetivo, y utilizar las características visuales para reforzar el mensaje lingüístico y así, lograr transmitir con sus propiedades de manera más simple el mensaje.


Se puede pensar entonces que las cualidades visuales en las fuentes tipográficas cuentan con un poder discursivo, pues, además de ser significantes que poseen significado y corresponden a un sonido, también llevan inmersa la posibilidad de encontrar un valor semiótico, más allá de su dimensión lingüística.


Para concluir, pueden existir dos escenarios en el que la morfología de la tipografía puede influir de manera importante en el receptor de un mensaje. El primero es pensando en que el lector comienza por la lectura del mensaje lingüístico para después dar lugar a la observación de los rasgos tipográficos más a detalle. En este caso la tipografía funge como un refuerzo al mensaje. Pero en otro escenario, existe la posibilidad de que las características plásticas de una tipografía sean el factor determinante que atrape la atención del receptor, lo que modifica el proceso indicando que el signo plástico orienta a la lectura. Esto hace primordial tener el conocimiento de los tipos de interpretantes a los que nos enfrentaremos antes de comenzar con la elección de una tipografía, pues esto determinará qué connotaciones emocionales deseamos obtener de las características visuales de la tipografía.

 
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